04 3 / 2012

Cómo combatir el estrés fácilmente:


- Haga palomitas de maíz sin tapar la sarten.
- Cuando alguien le diga “que tenga un buen día”, díga que tiene otros planes.
- Olvide la dieta y envíese un gran pastel a su domicilio.
- Baile desnudo delante de sus mascotas.
- Haga su declaración de impuestos con números romanos.
- Póngale a sus hijos la ropa al revés y mándelos a la guardería como si nada.
 - Péguele fotos de su jefe a unos melones y láncelos desde lugares altos.
- Compre un National Gegraphic y dibuje ropa interior de encaje a los nativos.
- Suscríbase a una revista X y envíesela a la esposa de su jefe.
- Vaya de compras, sude la ropa que compró y devuélvala al día siguiente.
- Pague su recibo de luz con monedas de centimos.
 - Conduzca hasta la oficina marcha atrás.
- Relájese mentalmente recordando su episodio favorito de Los Picapiedra, Alf o Los Simpson durante una importante reunión de finanzas.
- Empiece un rumor tenebroso en la oficina y vea si lo reconoce cuando regrese a usted de nuevo.
- Pásele la cuenta a su doctor por el tiempo perdido en la sala de espera.
- Hágase una trenza con los pelitos de la nariz.
- Escriba un cuento con la pasta de la sopa de letras.
- Dejele el coche a su jefe, sin avisarle que no funciona.
- Pongase un tenedor delante de los ojos y mire a la gente imaginando que están en la cárcel.
- Ponga una lagartija en el cajón del escritorio de su secretaria
- Vea en el cine una película de misterio y recorra la fila de los que esperan, comentando en voz alta quien es el asesino.
- Aprenda un idioma extranjero y salga a la calle a preguntar direcciones a un guardia.

26 2 / 2012

Cosas que no sabríamos de los nortamericanos si no fuese por las películas de Hollywood


En toda investigación policial que se precie, es necesario visitar como mínimo un club de striptease.

La mayoría de los perros son inmortales.

Si alguien te persigue por el centro de la ciudad, siempre puedes quitártelos de encima ocultándote entre los participantes del desfile del Día de San Patricio, que se celebra indistintamente en cualquier época del año.

Todas las camas tienen una sabana que llega hasta las axilas en el caso de las mujeres, y hasta la cadera, en el caso de los hombres.

Todas las bolsas de la compra del supermercado deben contener, como mínimo, una barra de pan que sobresalga un poco, y siempre son de papel.

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10 2 / 2012

Maldigo no ser yo la causa de tu sonrisa.

De verdad, de verdad. Aunque cada vez me sacas más de quicio, busco el momento y la excusa cualquiera para poder verte, y así tener otra oportunidad para impresionarte, para sorprenderte, para deslumbrarte…para demostrarte que puedo ser todo aquello que no me diste tiempo a enseñarte, para intentar que te des cuenta de todo lo que dejaste escapar.

Y ya no sé si quiero herirte o que solo sepas ver lo herida que estoy yo. Mi único deseo ahora es que me eches de menos. Que te arrepientas de todo lo que dejamos atrás y seas otra vez tu quién tengas que dar el paso. Que seas otra vez tu quien me llame esperando oír mi voz, quien reclame mi presencia. Que seas otra vez tu el que tengas miedo a perderme…

Aún así, te juro que me encanta verte sonreír. Lo adoro. Pero cada vez que lo haces miro al cielo sin creer en nadie lamentando: “ojalá yo fuera la causa…”

3,2,1… x__x

03 2 / 2012

Te envidio por tener la inmadurez que me vi obligada a abandonar…

¿Que sigues con esa absurda idea de madurar en la cabeza? ¿Cómo quieres que te diga que eso no está a tu alcance?

Que estás ciego, ciego ante la realidad. Vives con un velo cubriendo tus ojos y no está en tus manos quitártelo, no puedes…Simplemente tienes que esperar a que tu cerebro haga un “clack”. El mío lo hizo, hizo ese “clack” hace 8 años, con la muerte de mi padre. Eso me hizo ver el mundo real. Me hizo bajar un poquito a la tierra… Tu no. Es tan simple como que no está bajo tu control decidir cuándo quieres crecer, sigues siendo incapaz de darte cuenta de tantas cosas…sigues en tu mundo de fantasía, y lo adoro, créeme, adoro esa inocencia que llevas dentro, e intento juntarme con aquellas personas que aún la conservan, simplemente porque yo no tuve tiempo de disfrutarla. Así que deja de cabrearme empeñándote en hacer algo que te repito una y otra vez que es imposible, disfrútalo un poco más ya que puedes. Quédate un rato más con eso que algunos de nosotros tuvimos que abandonar demasiado temprano…

Y me encantaría que leyeses esto, para así poder comprender esos días en los que estoy triste, y que leyeses mi parte más pesimista y dolorida, que solo muestro al mundo bajo el confort del anonimato.

Relamente me gustaría que conocieses ese cachito de mí…

01 2 / 2012

Odio todo lo que tocas

No me gusta verte; ni en persona, ni en mi teléfono, ni en mi imaginación. No me gusta oír tu nombre, ni tampoco leerlo; en los mensajes, en las voces de la calle, en la pintada que hay frente a mi casa…Odio que vengan ráfagas impragnando tu olor; en la estación, en mi ropa (que en su día tuviste entre tus brazos) y en mi cama…

Odio, que te pasees por mi cabeza como si fuera tuya, odio todo lo que me dijiste, odio tus absurdos juegos de palabras y esas bromas que ya no puedo hacer sin que entristezca, solo por no hacerlas contigo…

Odio todo lo que pueda relacionar contigo, sin embargo, no puedo evitar que seas tú el que cada día ocupe mi mente…

Brindemos porque un día me hiciste muy, muy feliz y porque ahora solo puedo escribir textos tristes y deprimirme cada mañana al comprobar que 6 largos meses no han evitado que siga despiertándome pensando en ti…

27 1 / 2012

Oye tú, sí, tú. Me debes algo. Dónde está mi verano? Me prometiste algo fantástico, algo único y precioso. Dónde está? Quiero mi verano, pero no a tu lado. No, ya no. Lo quiero, lo quiero todo tal y como lo tenía antes de que tú llegases y llenaras una pequeña bolsa de ilusión para luego golpearme la cabeza con ella. Lo tenia todo: amigos, tiempo, dinero, felicidad…y una sonrisa. Dónde está ahora mi sonrisa? Y mi cuento de hadas? Dónde? DÓNDE?!

Lo quiero, quiero todo lo que me arrebataste y sigo añorando 6 meses después. También te quiero a ti, pero eso es ya un caso perdido.

Me enseñaste a amar, arrancaste un único “te quiero” de mis labios (te quiero que jamás habia dedicado a nadie) y luego echaste a correr con él entre manos, llevándote mi ilusión, mis ganas de amar, de sonreír y un perfecto y último mes de verano.

Nonono…ahora no quiero verte. Quiero que te vayas, lejos, por mucho que lo que en realidad desee es que permanezcas a mi lado…para quererme, tal y como me dijiste que harías.

22 1 / 2012

Que sigo pensando en ti es obvio, y te seguiré queriendo un rato más. Aún así he de confesar que, poco a poco, domino mis piernas cuado mi mente les dice que quiere verte, ellas ya no se inmutan, se quedan firmes, quietas, inmóviles en su sitio.

He domesticado a mis ojos, para evitar que derramen una sola lágima cuando me vengas con palabras hirientes y dejen de buscar tu nombre escondido en cualquier rincón.

He sometido a mi corazón, para que deje de sobresaltarse cada vez que alguien meciona tu nombre.

He sellado mis labios y he tapado mis oídos, para que dejen de recordar tus besos y de indagar “tequieros” en el aire, y de agradecer tu voz…

Y finalmente, he sobornado a mis brazos con promesas de alguien mejor para que se nieguen a abrazarte cuando me rodeas con tus brazos

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13 1 / 2012

Primer encuentro con el reloj

Abrió sus ojos legañosos, lentamente, se incorporó en la cama y miró dulcemente los ojos de su amado: estaban cerrados. Él aún dormía.

Volvió a tumbarse, esta vez sobre el costado contrario, miró pasivamente el reloj y, aunque borroso por el recién despertar, logró identificar un 0 seguido de un 7, pixelado, color verde. No le hizo falta leer más allá de los dos puntos para deducir que aún era demasiado temprano para levantarse. Cerró los ojos, los volvió a abrir, el reloj no había cambiado su hora, los volvió a cerrar. Pensó que ser un reloj debía ser realmente aburrido. También pensó que quizás su reloj pensase que dormir tampoco es una actividad demasiado apasionante.

13 1 / 2012

Deberes

Era una noche oscura, fría, tenebrosa. La lluvia caía compulsivamente sobre el asfalto poco iluminado de la calle solitaria.

Nora notó que una sombra se ceñía a su espalda, no sabía lo que era, sin embargo, esa presencia le resultaba familiar.

Pareció dudosa, pero no asustada, al decidir darse la vuelta. Era su abuelo –¡Cierra esa ventana– dijo –que vas a coger frío!–, y de un golpe seco, sin esperar respuesta alguna, cerró la ventana. A Nora le gustaban las noches de lluvia, podía pasar horas y horas delante de la ventana de su habitación contemplando cada gota que caía, ya que el paisaje que formaba el conjunto de estas, le resultaba de lo más reconfortante. De vez en cuando, el cristal se empañaba, y ella se veía obligada a despejarlo de nuevo mediante pequeños dibujos que trazaba con su dedo sobre la ventana; le parecía divertido.

11 1 / 2012

·:True Story:·

Vamos a hacer un resumen de mi estado de ánimo, sin ser egocéntricos, no no no…:

-Créeme que tengo ganas de verte y lo sabes, pero no voy a cambiar, si nos vemos va a volver a pasar lo mismo que las últimas veces que estuve en tu casa y si no corto por lo sano voy a seguir igual y no puedo seguir así, soy mayor de edad  tengo que empezar a madurar y lo que estoy haciendo contigo es de ser muy inmaduro. Eres una chica increíble y muchos te desean, y yo estoy tonteando sin saber qué hacer y haciendo cosas sin pensar, y se tiene que terminar, si de verdad quiero estar bien contigo tengo que cortar por lo sano esta situación, y por eso no voy a ir a visitarte. No quiere decir que no nos podamos ver, que no podamos hablar ni nada por el estilo sino que, por muchas ganas que tenga, esa es mi decisión y espero que la respetes igual que yo voy a respetarte decidas lo que decidas hacer después de este mensaje. Te aprecio mucho como para seguir con este juego, ya te lo dije, mas que me gano el odio de tus amigas, la bronca de Sophie…Da igual, ya es hora de que me haga responsable de mis actos.

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